comer chocolate hasta que no te entre mas, bañarte en la playa a la luz de la luna, disfrutar de la compañia de amigos, llevar tacones hasta que se te doblen los pies del dolor, derrochar dinero sin preocupacion, hacer apuestas sin sentido... que mejor momento para disfrutar que la juventud?
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miércoles, 17 de octubre de 2012
Hay momentos en los que deseas acabar con todo, hay veces que por algo importante y otras por una bobada, pero lo importante es seguir hacia delante, no olvidar lo que tienes y luchar por ello.
Disfrutar de las cosas buenas de todo y no borrar la sonrisa de tu cara.
¿Que son las decisiones? ¿por qué debemos tomar decisiones? En la vida podemos encontrarnos con muchos tipos de decisiones, algunas sencillas y otras más complicadas, en las que siempre te quedarás con la duda de que hubiera pasado si...
Muchas veces nos arrepentimos de nuestras decisiones y admitimos habernos equivocado, pero otras veces admitir esas equivocaciones es mucho más difícil de lo que parece desde el exterior.
Las decisiones las podemos encontrar en todos los factores de nuestras vidas, desde pequeños para elegir un peluche en lugar de otro o un helado de chocolate en vez de uno de fresa, aunque es verdad que cuando se crece, no todo es tan sencillo, tus decisiones te pueden abrir o cerrar un futuro, el decidir querer a una persona en lugar de otra, unos estudios en vez de otros.
Y siempre rondará esa pregunta en nuestras cabezas. ¿Qué hubiera pasado si...?
Ni siquiera sabía lo que se me venía encima, tal vez por eso me dejé llevar, pero quizá sea eso lo que te hace el amor, es una emoción que logra que tú cambies, que toda tu vida cambie y que todo gire en torno a esa persona, una persona que, si tienes suerte, te dará lo mismo que tu a él, pero si no la tienes, te hará sufrir sin apenas darse cuenta, porque no hay nada que duela más que no tener a la persona que quieres a tu lado. Pero cuando tienes suerte y la encuentras, te das cuenta de que esa es la persona y que tu amor es correspondido, tal vez la mejor opción no sea volcarte tanto en esa persona, tal vez debas continuar haciendo lo que siempre te ha gustado y seguir con tu vida, pero sabiendo que a tu lado está la persona que quieres. Si esa persona te quiere de verdad, permitirá que continúes con tu vida y te apoyará. A veces cuesta un poco abrir los ojos y darse cuenta de todo lo que pierdes por esa persona, pero cuando te das cuenta y decides solucionarlo, cuando decides que tu vida sigue, y que no todo gira entorno a esa persona, entonces es cuando realmente estás listo para amar.
Espero que lo entiendas, no puedo decirte esa cosa que me preocupa porque se que es injusto para ti, eso me provoca que me enfade y los enfados nos hacen tener problemas desearía no preocuparte ni hacer que te asustes.
Desearía no tener este problema y no ser tan injusta poder olvidarlo sin más y no tener discusiones y que todo sea perfecto.
Ojala estuviera a tu nivel poder darte la felicidad que me das y no hacer que te preocupes.
Cada beso, cada caricia, cada abrazo, cada palabra que me hace sonreir, cada momento cada instante que pasamos juntos, siento como me acercan más a ti.
Cuando me besas y solo con eso eres capaz de decirme más que con mil palabras. Cada día que paso contigo, cada minuto, te conozco más y me siento aún más agusto.
Un día te prometí que intentaría superar mis miedos y que no correría, que no huiría, y ahora por mucho que desee correr, sin embargo no puedo, porque eso significaría alejarse de ti y en estos momentos no hay nada que me de más miedo que alejarme de ti.
Sigo corriendo, continuo huyendo, de esa sombra que se acerca a mi, no importa cuanto me aleje, siempre me alcanza, no importa cuanto llore o suplique que pare, nunca para. Pero no puedo continuar huyendo, no puedo seguir viviendo con miedo, acostarme pensando en lo que me depara esa oscuridad ese temor, ese temor que es en realidad inmaterial, producto de mi misma, de mi mente, de mis miedos. Tengo que tomar una decisión, continuar huyendo toda mi vida o enfrentarme a mi temor, decido parar, dejar de correr, permitir que esa sombra oscura se acerque a mi, comienzo a chillar, me enfrento a lo que más temo, hasta que esa sombra empieza a volverse gris, deja la oscuridad y finalmente se vuelve blanca, se que he ganado la batalla pero no la guerra, que ese miedo va a seguir ahí, pero al menos ahora se que tengo el poder para enfrentarme a él y ganarle, se que poco a poco lograré ganar la guerra. La expresión de mi rostro cambia, ya no tengo miedo a enfrentarme a mis miedos y justo cuando me doy cuenta despierto, sobresaltada, pero con una sonrisa en la boca.
miércoles, 11 de abril de 2012
Es el tiempo en el que nosotros tenemos el poder, el tiempo en el que la juventud va a dar de qué hablar